Alguna razón debe existir, pero los tres máximos defensores goleadores en la historia de nuestro fútbol son zurdos. Y encima, fueron contemporáneos. Daniel Alberto Passarella se inició en Sarmiento de Junín (29 partidos y 8 goles en Primera C) y luego construyó su gran carrera en River, donde conquistó 99 goles en encuentros de campeonatos de AFA entre 1974/81 y 1988/89, en 258 partidos con la camiseta riverplatense.
Passarella -nacido en 1953- compitió con Juan Domingo Antonio Rocchia -clase 1951- con una campaña que incluye al Racing Club (67 presencias y 12 goles entre 1970-72) y Ferro Carril Oeste (379 partidos oficiales y 75 goles). En Primera A, Rocchia convirtió 87 goles y es el escolta de Passarella. Ambos fueron campeones, Passarella con River (6 veces) y Rocchia con Ferro (2 veces). Rocchia jugó un año en la B, fue campeón con Ferro en 1978 y conquistó 15 goles.
Edgardo Bauza -Granadero Baigorria, 1958- convirtió casi todos sus goles en el país con la camiseta de Rosario Central, donde jugó entre 1977/82, 1986/89 y 1992. En torneos locales señaló 71 goles y salvo el tanto que conquistó para Independiente, los otros 70 fueron con la camiseta auriazul centralista. Bauza también fue campeón con Rosario Central, en el Nacional de 1980 y en 1986/87.
O sea en Primera División: Passarella suma 99, Rocchia 87 y Bauza 71. Contemporáneos, campeones, zagueros centrales izquierdos y zurdos. Un bonaerense de Chacabuco (Passarella), un rafaelino (Rocchia) y un baigorrense (Bauza). Lejos, vienen los otros defensores goleadores. Rafael Albrecht, Enzo Trossero, el chivo Pavoni, Roberto Trotta, Jorge Olguín, Guillermo Sanguinetti, Pedro Barrios y siguen las firmas, pero siempre a prudente distancia del Kaiser Passarella, el Burro Rocchia y el Patón Bauza.
El tucumano Rafael Albrecht jugó dos temporadas en Estudiantes de La Plata, pero se transformó cuando pasó a San Lorenzo en 1963. Fue un casi infalible ejecutor de penales y excelente cabeceador, los dos caminos que lo llevaron a convertir 55 tantos en la máxima categoría hasta que emigró a México a fines de 1970. Poco tiempo después llegó el santafesino Enzo Trossero, quien se inició en Colón, brilló en Independiente y se retiró tras jugar en Estudiantes, el de La Plata. Hizo 63 goles y se quedó con el cuarto lugar, detrás de Bauza y por delante de Albrecht.
Sin embargo, detrás de Trossero se ubicó un compañero suyo, el uruguayo Ricardo Elbio Pavoni, que con 57 tantos se convirtió en el marcador de punta que más goles hizo en primera categoría, con una carrera muy exitosa que incluyó una docena de años con la roja camiseta de Independiente y cinco Copas Libertadores ganadas.





