El Club Atlético Huracán Corrientes tiene una historia singular. Creado el 28 de mayo de 1918, su camiseta original homenajeó al Globo, con el rojo y blanco. Después pasó al celeste y finalmente llegó la casaca azulgrana, similar a la de San Lorenzo de Almagro. O sea, Huracán pero con ropa sanlorencista. El Corrientes lo aportó la fusión con el club de ese nombre, otro vecino de la capital de esa provincia.
Fue el primer club correntino en jugar un torneo de AFA: disputó el Promocional de 1968, debutando con una derrota 3-0 en la cancha de Lipton, ante Newell’s Old Boys. Esa tarde jugó su primer partido Francisco Sá, que años después se convertiría en el futbolista que ganó más copas Libertadores con Independiente y Boca.
Volvería recién el cuadro a la notoriedad en los últimos años del Siglo XX: ocupó la plaza de la B Nacional al retirarse Mandiyú y ganó el ascenso al golear a Talleres de Córdoba en el actual estadio Mario Kempes por 4-1: los uruguayos Josemir Lujambio y Luis Ernesto Sosa fueron las figuras en aquel inesperado regreso a la A, donde jugaron durante 1996/97.
No fue buena la temporada, donde apenas se rescatan los dos triunfos sobre Independiente (3-2 las dos veces) y la escasa suma de 32 puntos en 38 fechas lo condenó al descenso. Regresó a la B Nacional pero tampoco pudo mantenerse, ya que apenas aguantó dos temporadas, con muy flojas campañas.
Se despidió en mayo de 1999 cayendo 2-0 ante Juventud Antoniana de Salta y no frecuentó nunca más las dos categorías grandes de AFA. Hoy trajina las categorías regionales intentando el sueño del regreso. Mientras tanto la pregunta sigue: ¿cuervos quemeros o quemeros cuervos?






